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Sunday, November 04, 2007

EL PELIGRO DE LA "INTIFADA HISPANA"

La creciente histeria antiinmigrante que se está dando en gran parte de Estados Unidos -impulsada por conductores de televisión irresponsables en búsqueda de mayores ratings y por los principales aspirantes republicanos a la presidencia- es una tendencia peligrosa: podría resultar en una ''intifada latina'' en un futuro no muy distante. Lee aqui por que, y dinos que opinas.

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

LUCHE, Y SE BORRA LA SONRISA DE OPPENHAIMER

Ahora, con el nuevo siglo, aparecen en America latina gobiernos que (otra vez) proponen proyectos de –al menos– justicia distributiva. La derecha se ve muy segura, incluso ironica. Si uno lee a algunos de sus analistas –y es algo imprescindible, aunque no siempre agradable– vera que nada parece preocuparles mucho. La sonrisa del señor Oppenheimer sea acaso el termometro de la situacion. Tambien podria ser un proyecto de poder para las izquierdas del continente: el proyecto, digo, de borrarle la sonrisa a Oppenheimer. Cada etapa de la historia encuentra las consignas políticas que la definen. “Todo el poder a los Soviets”, por ejemplo. “Crear uno, dos, muchos Vietnam”. “Patria sí, colonia no”. “Luche y vuelve”. Hoy, aqui, podria razonablemente ser: “Luche y a Oppenheimer se le borra la sonrisa”.

Como fuere, la sonrisa de Oppenheimer (de la que David Viñas se ha encargado debidamente) expresa una certeza del poder neoliberal. Esa certeza dice: “Ninguno de estos gobiernos latinoamericanos, que creen estar inaugurando una nueva era, nos quitara una noche de sueño ni un dia de gloria”. La certeza (que es un elaborado cuadro ideologico de situacion) tiene fundamentos serios. Tratemos de exponerla con claridad, negro sobre blanco. Escuchemos que dicen.

Monologo de situacion del neoliberalismo en America latina: 1) Brasil: Lula ha demostrado ser manso. Es un obrero y con haber llegado a presidente se siente demasiado satisfecho como para desear mas. El deseo tiene, en politica, un limite. Lula lo ha descubierto no bien juro su cargo: solo eso quiere, la presidencia. Ahora, por consiguiente, no quiere cambiar nada grave. Solo quiere durar. Y sabe que para durar no tiene –según queda dicho– que cambiar nada; 2) Venezuela: Chavez es un fanfarron enamorado de su retorica. Pero la retorica no nos lastima. Si quiere hablar, que hable. Aunque los indices de pobreza siguen bien altos. Dificil que pueda movilizar con extremo prejuicio (para nosotros, claro) a sus campesinos, que lo quieren porque luce como ellos, pero solo eso. Nos vende petroleo. Hace muy buenos negocios con nosotros. Se permite el populismo. Y a nosotros nos disgusta el populismo. Nos disgusta mucho. Tanto como a la izquierda teorica y culta, academica. Pero ellos ven en el populismo un freno a la lucha de clases. Una conciliacion de clases en beneficio de la burguesia. Ven lideres que prometen y manipulan masas para nada, para que todo quede igual; eso que llaman bonapartismo o gatopardismo, en fin, algo asi. Nosotros no: no nos preocupan las clases porque las hemos desarticulado o reducido a la inexistencia o a esa forma de la inexistencia que es la esclavitud. Nos preocupa el populismo. O sea, el control de la economia, la demagogia, la concentracion de poder en el lider carismatico (hemos leido, saben, a Weber), la redistribucion del ingreso, las nacionalizaciones, el intervencionismo estatal y ¡el proteccionismo, esa negacion maldita de la sociedad abierta! Estas pestes del populismo no nos gustan nada y les daremos batalla donde sea necesario; 3) Argentina: los peronistas no son un misterio para nosotros. Lo son para todo el mundo. Para nosotros, no. Es facil: todos se quejan de la incomprensibilidad del peronismo, nosotros no. La asumimos: son incomprensibles. Hay que negociar con la faceta, con el matiz o con -pongamos– la modalidad hegemonica que el peronismo exhibe en cada coyuntura. El peligro es su tendencia al populismo, heredada de su padre fundador. Ese populismo de los origenes siempre puede retornar, pero siempre puede desaparecer. Con Menem, gran democrata, gran baluarte de la economia de mercado, desaparecio. Pareciera retornar con Kirchner, hombre imprevisible, como buen peronista. Pero se afianza su tendencia al gradualismo. Ese gradualismo se expresa en su renuencia a tocar los engranajes que podrian perjudicar la actual distribucion del ingreso, con la que nosotros estamos de acuerdo. No nos preocupa Kirchner. No creemos que toque esos engranajes. Para decirlo todo: mientras Kirchner (como hasta ahora) no grave las rentas financieras, no reimplante el impuesto a la herencia que elimino nuestro siempre recordado heroe Jose Alfredo Martinez de Hoz (a quien llevamos en nuestro corazon y hemos conseguido, hasta hoy, que no sea importunado), mientras no grave las transferencias de capital, no modifique el IVA para los consumos populares, no suba el mínimo no imponible y controle la inflacion pese a saber que es la ausencia del proyecto distributivo su causa (ya vera cómo lo logra), mientras crea que el populismo distribucionista le dara un arma, una consigna de unidad a la oposicion y esto le preocupe tan extremadamente como hasta hoy, mientras todo esto siga asi, Kirchner es nuestro amigo; pero, atencion: es peronista y puede cambiar; 4) Bolivia: Ya lo dijo nuestro aliado por izquierda: el señor James Petras. Dijo (con solidas citas de Marx, claro) que no alcanza con ser indígena para ser revolucionario. Si Petras lo dice, nosotros de acuerdo. Evo no pasara de ser un pulover de colores festivos. Confiamos en que su populismo se reduzca a eso; 5) Uruguay: un pais de gente educada; nos preocupa el señor Mujica, su desaliño, su lenguaje claramente populista y hasta, diriamos, guarango. Pero Tabare es un caballero. Siempre los hemos visto mas cercanos a Suiza que a America latina. Es nuestra vision, si. Hasta los neoliberales podemos equivocarnos. Pero..; 6) Chile: este pais, como dicen los republicanos argentinos, es el ejemplo en que la Argentina debiera mirarse. Prolijo, austero, republicano. Los adversarios se saludan. Si gana uno el perdedor lo pondera. Lo va a ver. Toman juntos un cafe y hablan de la gobernabilidad. Michelle es una democrata. Ademas, ahi, en las entrañas reconditas de ese pais, nuestro glorioso amigo Pinochet clavo para siempre la lanza del miedo. Y, tambien, les dejo una economia sana. Los chilenos la seguiran desarrollando. Es un pueblo adulto. Siempre recordamos sus cacerolas. Siempre recordamos como ahuyentaron al marxista Allende.

Este “monologo” expresa los principales elementos del proyecto de poder neoliberal. Si se lo lee correctamente se observara que ese poder radica en las limitaciones de quienes debieran ser sus adversarios. El neoliberalismo está sereno y sonrie porque cree que nadie lo enfrentara con rigor. De aqui que la prosa de Alvaro Vargas Llosa (no Mario, que es patético y le juega en contra a su propia causa cuando dice disparates tales como ese racismo al reves que invento) y Andres Oppenheimer sea descarnadamente ironica y soberbia. Le temen, sin embargo, al populismo. Esta cuestion es interesante. ¿Por que la izquierda y la derecha coinciden en escupir sobre el populismo? La izquierda no desconoce que el viejo Marx –en su formidable carta a Vera Zassoulitch de febrero de 1881– avalo a la comuna rural rusa y dijo que El Capital no exponia una “fatalidad historica”, no se proponia hacer una “filosofia de la historia” aplicable a todo acontecimiento sino que se limitaba a “los paises de la Europa Occidental”: salvo Mariategui, todos los marxistas estudiaron la historia de America latina en base al desarrollo hegeliano que propone el Manifiesto comunista. Pero eso que los identifica con el neoliberalismo es el horror por la palabra “pueblo”. Escondería, escamoteandola, la lucha de clases en beneficio de la unidad del pueblo-nacion. No es casual que el campeon del antipopulismo en la Argentina –Sebreli– milite en las filas de López Murphy. (Atencion: mi propuesta teorica no es tan sencilla como “la opcion por el populismo”, creo que es más compleja. No puedo exponerla aqui y llevo años exponiendola. Sólo trato de establecer esta simetría entre la izquierda –supuestamente– marxista y el neoliberalismo. Habria que decir, de todos modos, que aqui, en la Argentina, los uicos que le agriaron el humor a la oligarquia fueron el populista primer Peron y –sobre todo– los jovenes nacional populares de los ’70 a quienes, equivocados o no, veneramos.)

¿Que resta, en fin, para los nuevos gobiernos que han surgido en América latina? ¿Qué deberan hacer para evitar el rol de fichas del tablero neoliberal? ¿Como se borra la sonrisa de Oppenheimer? No es tan dificil: se trataria de analizar cada uno de los puntos del monologo neoliberal” y hacer algo diferente. No digo exactamente lo contrario. Diferente. Ojalá Michelle Bachelet –que es mujer y es brillante– recuerde más a Salvador Allende, a los sacrificados del Estado Nacional, recuerde que fue Allende, en un lejano 21 de diciembre de 1970, el que nacionalizo el cobre de Chile, ojal recuerde más a Neruda, a los Parra y hasta –¡como no!– a Bernardo de O’Higgins, que a los operadores socarrones del imperio comunicacional-belicista. O sea, a Bush, que es quien verdaderamente sonrie detrás de la sonrisa de Oppenheimer.

11:14 PM  
Anonymous Anonymous said...

ay guey!

7:26 PM  

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