Subscriber Services
Weather

Monday, October 29, 2007

LA ''HILLARY" ARGENTINA

La primera dama Cristina Fernández de Kirchner, que según todo parece indicar será la próxima presidenta de Argentina, ha sido descrita repetidamente en los medios como ''la Hillary Clinton argentina.'' Sin embargo, la descripción es algo engañosa. Lee aqui por que, y comparte tu opinion con nosotros.

7 Comments:

Blogger Rob Rufino said...

Cuando se habla de la Hillary Argentina, se refieren, creo entender a la autonomía respecto de sus maridos. Ambas poseen posiciones políticas y filosóficas propias.
Respecto a la economía quiero hacer algunas objeciones a tu comentario:

1) La culpa de los extranjeros:
En toda negociación económica cada uno defiende sus INTERESES. Si en Washington se elaboraron planes económicos (como el famoso CONSENSO) fue porque a alguien le convenía y no por puro altruismo.
El GRAN PROBLEMA, de los argentinos (y de los latinoamericanos en general) es que nuestros políticos corruptos negociaban en beneficio propio y no en favor del bien común.
UN GOBIERNO QUE DEFIENDE LOS INTERESES NACIONALES ES VISTO COMO POPULISTA DESDE MIAMI.

2) CRECIMIENTO ECONOMICO
Una vez más se subestima la producción agrícola. El mundo necesita alimentos (y ahora bioenergía) alguien tiene que suministrarlos no?.
Para batir los records de producción año tras año es necesario mejorar la genética de las semillas, maximizar la producción incorporando maquinarias agrícolas con GPS y agroquímicos de cada vez mejor calidad.

Hoy Argentina está posicionándose como el principal EXPORTADOR MUNDIAL DE BIODIESEL. Para llegar a esto el gobierno aplica altos impuestos a la exportación de Porotos de Soja y prácticamente nulo para la exportación de biodiesel. El resultado: Inversiones millonarias en Plantas de Biodiesel.

Pero porque no nombrar también al super competitivo sector automotriz, el cual está haciendo que Argentina exporte autos CON CADA VEZ MAS COMPONENTES NACIONALES.
Cientos de Pymes prestan servicios o elaboran piezas que se incorporan a los autos que exportan las autopartistas multinacionales. Esas piezas agregan valor al acero y al aluminio que se elaboran en nuestro país.

SOSTENER UN CRECIMIENTO COMO LO ESTA HACIENDO ARGENTINA NECESITA DE UN APOYO AL CONOCIMIENTO TECNOLÓGICO QUE, POR PRIMERA VEZ EN MUCHOS AÑOS, ESTAN SIENDO APOYADOS DESDE EL ESTADO ARGENTINO

9:10 AM  
Blogger Argenlibre said...

Gracias por Luchar por Una Republica con Progreso para todos.
La Republica perdio una Batalla pero no la Guerra.

Fuerza Argentino, Los Republicanos estamos de Pie y con el Doble de Energias.

Un Gran Abrazo Republicano.

Gracias por Luchar contra los Korruptos, y por querer una Argentina COn verdadero Progreso para todos.

Movimiento Argenlibre
argenlibre.blogspot.com

8:22 PM  
Blogger nestor said...

Espero que Cristina a diferencia del marido , empiece a apoyar la ciencia , pues tenemos por suerte muchos y muy buenos científicos, la ciencia hace grande a un país. Espero que no le dedique tanto tiempo como dedicó K a construir poder

4:17 PM  
Blogger ñinashka said...

Es que acaso en Argentina no puede gobernar otra mujer? o es que ustedes creen que las mujeres solo a la cocina?

9:34 PM  
Blogger ñinashka said...

obre lo de hilary es otra cosa porque cada oveja con su pareja y esta señora la argentina sé que lo va a hacer muy bien, en cuanto a su marido lo hizo perfecto la vez pasada ahora le toca el mando a ella y queeeeeeeeeeeeeeee

9:38 PM  
Anonymous Anonymous said...

Creo que el caso de Argenlibre (en realidad ArgenEsclava) es patético, porque se llena la boca con el "republicanismo", cuando él apoyó y justificó a la dictadura militar. Cuando dice que perdio solamente una batalla, hay que recordarle que sus candidatos (Lopez Morfi y el asesino de maestros Sobisch) sacaron 1,5 y 1,4 % respectivamente, frente al 45% de Cristina. Y ademas habla de "korruptos", justo él, que apoyó a Menem, el corrupto número uno del continente.

11:22 PM  
Anonymous Anonymous said...

Nelson Rodriguez, de Argentina.

Como sucedió con Nestor Kirchner, supongo que ahora a su esposa Cristina tambien se la tachará, desde algunos sectores, de "no respetar a las ´instituciones´". Las tribunas desde las que se acusará a este gobierno de violar las "instituciones de la República", las han violado siempre. A Yrigoyen lo voltearon por "demagogo" y "enemigo de las instituciones". A Perón ni hablar: era la negación del espíritu republicano. A Illia, porque era tan débil que hacía peligrar las instituciones. A Cámpora, porque lo apoyaba la izquierda revolucionaria que, en efecto, se desentendía de las instituciones porque eran expresión del poder burgués. Y a Isabel Perón porque no sabía gobernar la república, que corría el peligro de su destrucción material y moral. El golpe a Chávez se organizó así: defensa de las instituciones, más medios de comunicación altisonantes, más ayuda de la Embajada de los Estados Unidos y el Departamento de Estado. Chávez eludió el zarpazo. Hay un viejo chiste que dice: "¿Sabe usted por qué no hay golpes de Estado en EE.UU.? Porque no hay embajada norteamericana".

De modo que toda esta cuestión del republicanismo y las instituciones me huele a cinismo por un lado (los que la exigen jamás han sido republicanos y se han encargado de derrocar a las instituciones en numerosos golpes de Estado) y están preparando la atmósfera ideológica para una aventura como la que le hicieron a Chávez en Venezuela. Porque es cierto que a Kirchner se lo veia hegemónico y que hipergobernaba y trataba mal a ciertas personas. Pero sobre todo a los suyos. ¿Que no hacia conferencias de prensa ni reuniones de gabinete? Habia cosas más importantes que exigirle.
Los pocos, muy pocos gobiernos, que le dieron algo al pueblo en Argentina, fueron personalistas y autoritarios. Rosas, en el siglo XIX. Sus enemigos, los cultos y elegantes liberales o unitarios, destilaban tal desdén por las clases bajas que ese desdén no era sólo eso, era más que eso: era odio y era, sobre todo, el aliento de la venganza, la espera de la oportunidad. El pueblo, escribe Mármol en Amalia, llevaba "estampado en su fisonomía el repugnante sello de la insolencia plebeya". Daniel Bello le dice a Amalia que enfrentará a sus enemigos: "A la fuerza yo opondré la astucia, y trataré de extraviar el instinto de la bestia con la inteligencia del hombre". Odian a Rosas porque ataca "la nobleza de la República". Y dicen que el tirano ofende más a las mujeres que a los hombres porque éstas tienen el valor de oponerse a "los enojos del tirano y de la plebe armada e insolentada por él". Supongo que nadie creerá que defiendo a la Mazorca.

Rosas defendió a los negros, a los gauchos y a los indios. Deterioró las instituciones y los unitarios tuvieron que exiliarse. Mármol y Sarmiento escriben las frases más racistas de la historia argentina. La cuestión es compleja: uno no puede estar con Rosas, pero les dio de comer a las clases bajas (al popolo minuto) y les permitió "ensoberbecerse", frase de Mármol. Es decir, les permitió sentirse "iguales" a los dueños de la tierra y de la patria.
Perón, muy parecido: con un esquema autoritario, verticalista, agresivo. Con una mujer que destilaba rencor y amaba a los "grasitas", le dio al pueblo lo que nunca había tenido y lo que nunca jamás habría de tener. Una de sus estadísticas injuria como pocas el espíritu de la República: nunca fue tan alta la distribución del ingreso en favor de los pobres. Es cierto, debilitó las instituciones. Pareciera que para tocar los intereses de los poderosos y hacerles largar algo de su opulencia para el lado del barro, donde los miserables viven, hay que tocar sus intereses, molestarlos, aunque sea, un poco. Nunca mucho. Porque nadie, en esta tierra se atrevió a agredirlos seriamente, ni Rosas ni Perón. También Mariano Moreno tenía escasa consideración por las instituciones y la República. Gobernó con un Ejecutivo fuerte y estrecho. Lean, si no lo han leído, su Plan de operaciones. Quería embargar las grandes fortunas. Poner al Estado en el centro de la Economía. Hacer la guerra a quienes se opusieran a su jacobinismo sin burguesía revolucionaria. Su Ejecutivo restringido lo llevó a no contar con un poder de masas y terminó sirviendo a Buenos Aires. No lo envenenaron. Era amigo de Inglaterra y Saavedra no tenía coraje ni imaginación como para complicarse con semejante acto.
Como vemos, hasta ahora, los gobiernos que le dieron algo al bajo pueblo fueron autoritarios. Y los que no le dieron nada, también. Y peor. Mató más la "Libertadora" que Perón. Mató más Urquiza y los asesinos de la "guerra de policía" de Mitre (inspirada por las acciones del Mariscal Bougeaud en Argelia), Ambosio Sandes, Wenceslao Paunero y el mayor Irrazábal, que Rosas. Mató más Roca (que, él sí, fue nuestro Bougeaud) que la Mazorca. Pero la Mazorca mataba niños bien; Roca, indios levantiscos. No es lo mismo para la salud de la República.

No soporto vivir en un país ni en un mundo con hambre. Y somos muchos. En África Central, la desnutrición es pavorosa, total. Hay fotos de niños que son apenas piel y huesos. Según Unicef un 55 por ciento de las muertes de niños es por desnutrición. He visto –como fácilmente se puede ver– fotos de niños revolviendo basurales en busca de restos de comida y, volando sobre ellos, a la espera, cuervos, ya que para esos cuervos la basura son esos niños. En EE.UU. miles, miles y miles de niños y jóvenes mueren por consumo de drogas. Giuliani, tan admirado por Oppenheimer, limpió Nueva York metiendo el crack entre los negros y los "indeseables". Arrasó con ellos. EE.UU. es el mayor consumidor de drogas y cocaína. EE.UU. es un país autoritario, paranoico, vigila a su población como la peor de las dictaduras. Se acabó la novela rosa de la "gran democracia del norte". Y aquí, en Argentina, el panorama es también desolador. Torres opulentas para los ricos, desamparo y hambre para los pobres. ¿Qué espera Cristina? ¿Qué espera el Congreso? ¿Qué esperamos todos?

El "gradualismo" no sirve para paliar el hambre, porque el hambre es hoy, es ahora. Es hoy que se mueren los chicos. O que se drogan. O que salen a matar por dos pesos y terminan muertos por la cana, que los odia por la cara que tienen, porque son negritos, o bolitas, o paraguas, esos nombres de la indefensión y de la xenofobia. El Gobierno tiene que tocar intereses. Y si para tocar intereses y alimentar a los hambrientos tiene que endurecerse, el costo lo vale. Eso quise decir en ese coloquio. Acaso esté equivocado. Pero si esa equivocación sirve para salvar la vida de un pibe, o sacar a una niña de la prostitución, que es escandalosa (averigüe, si todavía no lo ha hecho, las cifras de la prostitución infantil en América latina y me va a entender mejor, averiguen las cifras de la prostitución infantil en el conurbano), prefiero equivocarme. Primero, el hambre; después (o al mismo tiempo), la República. Pero una República con hambre es una farsa. O lo de siempre: una República para los ricos, y un territorio cenagoso para los subalternos, una tierra turbia y escasa, que alimenta el odio, el hartazgo. Y, para colmo, como en Francia, ha ganado en Buenos Aires la derecha que privilegia la seguridad de los pudientes por sobre el hambre de la negritud, a la que mira con resquemor porque ve en ella más al delincuente que al ciudadano.

Cuidado: puede ocurrir que el pueblo bajo no aguante más. Que inunde la centralidad opulenta. Que, ustedes, señores periodistas que admiran a Bush y su gusanera de Miami, que aman la república sin equidad, tengan que matar, transformarse en bárbaros más bárbaros que los bárbaros. Porque al hambre se lo colma o se lo fusila. Y si lo fusilan van a tener que volver a sus casas y decirles a sus hijos, que preguntarán, que ahora, además de ser sus padres, además de ser republicanos y velar por las instituciones, son asesinos.

9:08 PM  

Post a Comment

<< Home